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Sábado, Septiembre 04, 2010
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Biografía de un Zen

De mi infancia los recuerdos que vienen a mi memoria son más bien tristes ya que fue llena de privaciones puesto que mi papá estuvo junto a mí muy poco tiempo en mi niñez ya que nunca vivió con nosotros.

Vivía con mi madre y realmente éramos una familia de muy pocos recursos. A duras penas alcanzábamos a pagar un pequeño cuarto de una casa de familia, con el dinero que nos enviaba mi padre desde el extranjero.

Desde los 6 años al entrar a un colegio por primera vez nació mi única pasión, la lectura de todo lo relativo a lo paranormal, como la telepatía, viajes astrales, secretos, rituales religiosos… En especial me encantaban los textos que enseñaban cómo limpiar los chacras y el aura, estas fueron las razones que no permitieron que me destacara en la humilde escuela, y por eso puedo decir que he tenido una vida sin una educación formal; no sé si fue coincidencia o cosas del destino pero justo cuando tomé la decisión de no estudiar más apareció papá. El motivo de su llegada fue el rompimiento con la pareja que tenía en ese momento; después de una larga y clara conversación con mamá afirmaron que era prudente que pasara un tiempo indefinido con él.

Cuando llegué al país de su residencia, completamente desconocido para mi pensé que al fin tendría la vida que siempre anhelé, en la cual viviría en un departamento lujoso y conduciría un gran coche; rumbo a la residencia de mi padre lo único que hacía era pensar en el éxito que me esperaba. Al llegar, mis ojos se nublaron y mi corazón se destrozó al ver aquel hotel en el cual dormiría. La entrada estaba completamente sucia, en la habitación lo único que había eran dos pequeñas camas de hierro, el baño, único en ese piso, quedaba a unos 70 metros del cuarto que teníamos.

Al escuchar de su voz que me llevaría a su sitio de trabajo, emocionado me duché y usé la mejor ropa que tenía; de repente vi que el hombre que cuidaba de mí, es decir, mi padre, empezó a empacar un trozo de tabla y cuatro tubos, y en su otra mano llevaba una maleta, salimos del hotel. Imaginé que iríamos a una oficina. Llegamos al centro de la ciudad y se detuvo debajo de un árbol, abrió los tubos y encima puso la maleta y la abrió: allí vi una cantidad de agujas raras y unos aros de bordar, junto con múltiples pedazos de tela con bordados llamativos. Después de organizar su maleta mi padre empezó a llamar gente para que vieran lo que elaboraba. Vendía tres agujas que nunca había visto, una para hilo, otra para lana y la última para tapetes.

Este fue el comienzo de mi primera fobia ya que solo contaba con 11 años y como es de suponer todo me daba pena le cogí odio a esa maleta, no me parecía un trabajo para sobresalir y ser alguien; además, siempre quise hacer algo por las personas. Como a los 15 días fuimos adonde unos amigos de él, pues era de nacionalidad cubana y sus amigos también; él iba vestido de blanco, y a la casa donde llegamos había un altar con muchas imágenes de santos, comida, licor y un sin número de cosas raras, pero era un lugar muy bonito y agradable. Eso me encantó y supe que todo tenía que ver con una religión que era afrocubana y que muchos practicaban; pregunté todo lo que pude hasta que mi padre se molestó, pero observé todos los rituales que hacían con cocos, plantas, frutas y licores; luego, como a los 6 meses, fuimos a una organización muy grande cuyo dueño era un italiano casado con una cubana, y ambos practicaban la misma religión. Así pasé unos meses y quise volver con mi madre; tanto le insistí que al fin decidió recibirme de nuevo.

lPara aquel entonces tenía 15 años y sabía bastante de la religión, pero cuando regresé al lado de mi madre ella tenía un compañero, del que había tenido ya un hijo, tenía apenas unos pocos meses de nacido. En todo caso seguía viviendo en inquilinatos. Mi padre me seguía mandando mi pequeña cuota de dinero mensual, aunque yo había empezado a hacer trabajos esotéricos de limpiezas de hogar y negocios. No sé qué tenía pero las personas quedaban encantadas porque les iba de maravilla en su trabajo y en su vida personal; en ese momento creció mi pasión por la hipnosis, la cual ya tenía conocimiento desde los doce años. Todo libro que llegaba a mis manos relacionado con el tema lo leía y lo empezaba a ponerlo en práctica, esa era mi pasión.

Al ver que ya tenía 15 años y la situación era difícil, trabajé mucho ayudando a las personas a través del mundo espiritual y saqué por primera vez en alquiler nuestro apartamento independiente, posteriormente me casé y tuve una hija, pero era yo muy joven, tenía 18 años y ella 14. Dadas las circunstancias mi pareja se volvió alcohólica. Por tal razón me tocó criar solo a mi hija hasta los 3 años. Sin embargo vivía bien, pero la situación con mi esposa se complicó, pues ella bebía sin control; llego el dia que no resistí tanta presion, tuvimos una fuerte discusión y preferí subir al coche he irme y en el momento de arrancar ella se agarró de la puerta y resbalo, al caer se hiso algunos moretones y eso me costó 15 días de cárcel, pues ella dijo que yo le había pegado, ese fue el fondo y decidí marcharme y regresar al lado de mi madre, la cual ya tenía 2 hijos más, éramos entonces 4 hermanos en total y todos pequeños además.

Viajé por muchas ciudades y ganaba dinero por ayudar a las personas, pero yo veía que a la mitad de ellas no les servían mi ayuda espiritual, la cual brindaba con mucha pasión para que salieran adelante en sus diferentes problemas. Esto me desilusionó demasiado ya que mi ambición era que cada ser que llegaba a mi tuviese un progreso personal, pero mis peticiones a los santos y a Dios no eran escuchadas. Había conocido la hipnosis, seguía investigando. En esa época conocí una mujer, pero tenía un gran problema, la adicción a la marihuana y cada vez que íbamos a tener relaciones consumía la hierba y me volvió adicto al cigarrillo, que consumía en gran cantidad. Esa relación me hizo tocar el fondo durante dos años, ella era muy viciosa y yo no quería perderla porque estaba realmente enamorado, me presionaba para que compráramos droga o de lo contrario no tenía relaciones conmigo. Llegó el día que dije no más, hice mi propia autohipnosis para dejar esa adicción; sufrí de mucha ansiedad pero logré superarla y volví a nacer.

Inicie de nuevo con mi vida espiritual y conseguir un dinero; conocí otra persona con la cual me fui a vivir, era una relación buena pero empezó una época de crisis y mala suerte, en ocasiones guardaba dinero y luego lo perdía fácilmente. Fueron muchas las veces que caí y ya tenía miedo de volverme a levantar. Fue duro, pues mi autoestima estaba muy baja. Luego de un arduo esfuerzo compré una discoteca; ese fue otro proceso para ese entonces nació mi segundo hijo, él y mi esposa eran mi felicidad; debido a la falta de sueño y el licor en exceso casi todas las noches mi sistema nervioso y psicológico se fue destruyendo y me volví alcohólico, bebía todos los días refugiado en mi soledad sin que nadie se diera cuenta. Fue muy traumático ese proceso, pero a su vez de crecimiento, aunque me obsesionaba el licor y el juego, mi vida espiritual crecía y me fortalecía para continuar con mi lucha. Para esa época me especialice como productor de televisión y creé una agencia de preparación de modelos; por tal razón todo el tiempo salía con una mujer diferente, el punto que me ilusione con una de ellas, era una mujer con belleza natural y saqué un piso en alquiler, pero esto conllevó a que se formaran conflictos en mi hogar y llegó otra vez el día del infortunio: un decreto de ley me impidió continuar con mi negocio lo cual hizo que mi estabilidad económica se deteriorara y tuve que enfrentar muchas situaciones difíciles en este aspecto.

Me había quedado con una buena fortuna pero no encontraba ningún negocio productivo, hasta que acabé con el capital que tenía, empezaron a aparecer los episodios de estrés, ansiedad y pánico estos se repetían constantemente. Vendí las pocas propiedades que me quedaban y me fui a otro país en busca de nuevos horizontes, pasado un año entre en quiebra. Probé muchos tipos de negocios, en algunos tenía conocimiento en otro no, la última suma de efectivo con la que contaba la invertí en un nigth club y ese fue un gravísimo error, pues conocí la cocaína, el sexo desaforado y el licor en exceso.Luego llegó el insomnio, no dormía más de 2 o 3 horas , un día en medio de mi soledad empecé a profundizar en la filosofía zen y encontré en ella el camino a la libertad y por primera vez conocí que la felicidad sí existe, y entonces tomé la decisión de centrar en ese conocimiento. Ya que no buscaba la felicidad como tal, no me importaba el pasado porque ya no lo podía cambiar, no me importaba el futuro ya que el pensamiento influye en él y muchas veces no nos permite realizarnos plenamente. Solo me centraba en el presente y lo aceptaba como era, creí que empezaría una nueva y mejor vida, pero en ese momento mi esposa me dejó; la depresión se incrementó, salí con algunas mujeres y una de ellas quedó embarazada. Quise formar una relación estable, pero ella tomó la decisión de dejarme por otra persona, entonces me dije “no más”, realice varias sesiones de hipnosis, pude haber recaído en todos mis vicios anteriores pero logré erradicarlos con la hipnosis. Sin embargo faltaba algo, había un vacío dentro de mí que no lograba llenarlo con nada, la verdad es que yo estaba cansado y el zen cada día me llevaba a grandiosas experiencias y lo convertí en mi adicción, pues el 80% de las terapias surtían efecto en mí, pero seguía habiendo un vacío, nada me hacía feliz, hasta que un día practiqué una hipnosis con filosofía zen y la sensación fue inexplicable… sencillamente maravilloso, empecé a tratar a las personas cercanas y también gente desconocida, lo único que quería era hacer el bien a la humanidad.





Luego llegó el insomnio, no dormía más de 2 o 3 horas , un día en medio de mi soledad empecé a profundizar en la filosofía zen y encontré en ella el camino a la libertad y por primera vez conocí que la felicidad sí existe, y entonces tomé la decisión de centrar en ese conocimiento. Ya que no buscaba la felicidad como tal, no me importaba el pasado porque ya no lo podía cambiar, no me importaba el futuro ya que el pensamiento influye en él y muchas veces no nos permite realizarnos plenamente. Solo me centraba en el presente y lo aceptaba como era, creí que empezaría una nueva y mejor vida, pero en ese momento mi esposa me dejó; la depresión se incrementó, salí con algunas mujeres y una de ellas quedó embarazada. Quise formar una relación estable, pero ella tomó la decisión de dejarme por otra persona, entonces me dije “no más”, realice varias sesiones de hipnosis, pude haber recaído en todos mis vicios anteriores pero logré erradicarlos con la hipnosis. Sin embargo faltaba algo, había un vacío dentro de mí que no lograba llenarlo con nada, la verdad es que yo estaba cansado y el zen cada día me llevaba a grandiosas experiencias y lo convertí en mi adicción, pues el 80% de las terapias surtían efecto en mí, pero seguía habiendo un vacío, nada me hacía feliz, hasta que un día practiqué una hipnosis con filosofía zen y la sensación fue inexplicable… sencillamente maravilloso, empecé a tratar a las personas cercanas y también gente desconocida, lo único que quería era hacer el bien a la humanidad.

Mi sonrisa cambió y de ahí creé el método Williams, que después de 5 años logré acondicionarlo y enfocarlo para que a través de él se pudiera dejar cualquier adicción, fobia o miedo en tan solo dos horas. En ese instante ya había una terapia científica y de espiritualidad sin ningún concepto religioso. Pasados tres meses practiqué en mí la terapia de miedos, estrés y depresión y ahí la paz llegó a mi mente, cuerpo y espíritu.

Desde ese momento me entregue a la causa y de ahí nació la Fundación por un mundo sin vicios, en la cual creé conferencias para dejar de fumar en dos horas. Para llegar a ser un Maestro Zen pensé que era un proceso muy largo y de mucha sabiduría, compré muchos libros y todos hablaban de libertad, alegría y despertar, y eso sucedió sin lucha, sin sabiduría… un día desperté y dije: ya soy un Maestro Zen, siempre lo había sido, pero no sabía que existía y todo cambió. A partir de ese momento no veía el pasado, ni el futuro, no había miedo, inseguridad, lucha, ansiedad, deseo, ambición, tristeza, llanto, depresión - todo era alegría, todo era bueno, la inestabilidad y consecución de mala suerte siempre fue falsa, solo existía la paz interior, todo fluía en mí y nada me podía causar daño ni tristeza, lo primero que hice fue transformar mi apariencia, cambié el color de mi cabello, me quité el bigote y empecé a usar ropa suelta, pues no me gustaba nada que me apretara pues mi vida era completa libertad .

Empecé a difundir todo ese conocimiento maravilloso de la filosofía Zen y el poder de la hipnosis, ayudando así a las personas a erradicar en tan solo dos horas cualquier adicción, fobia, miedo, fracaso, temor y más de trecientos (300) síntomas que produce el estado psicológico nervioso, ansiolítico y emocional; y como la salud física, mental y emocional se podía mejorar y llevar un mejor estilo de vida empecé a dar mi conocimiento a muchas personas en conferencias grupales sin importar credo, religión o raza, el 95 % de ellos alcanzaban su cometido, y el 5 % de ellos fallaban porque venían obligados por sus familiares o no seguían las instrucciones de las terapias, pero en si quien realmente anhelaba eliminar su adicción el proceso era 100% efectivo.

Una vez comprometido con el gran camino del Zen, repito “encontré mi plena libertad”, perdí como todo un Maestro zen mi nacionalidad, credo religioso, sentimiento de fracaso, miedo a la muerte, el temor a la necesidad y a la dependencia…

El dinero empezó a llegar en abundancia sin buscarlo, todo aparecía en su momento justo, el universo me lo proveía todo, no había lucha ni fuerza de voluntad, solo libertad, todo venía del interior, ni mi pensamiento, ni mi mente eran destructivos, ya nada de lo que sucedía era malo, todo era una experiencia para algo mejor y el milagro de todo esto se llamaba amor, alegría, conciencia y libertad, por eso quien acude a mí desde cualquier parte del mundo encuentra la paz interior y la solución a sus problemas, que no son más que fantasías y dependencias destructivas que fueron creadas desde su niñez por los padres, en el colegio, por docentes, la universidad y toda la mentira de la sociedad que a través de sus leyes que son utilizadas para dominar y esclavizar a toda la humanidad, pues si un individuo es libre, no acepta la dependencia de reglas que lo llevan a crear el apego, el miedo y la inseguridad a perder la fantasía de un mundo de posesión.

Hay una frase muy linda que dice “Porque te preocupas si no tienes nada que perder, un día llegara la muerte y todo te lo quitara, de hecho no eres dueño de nada ni de nadie solo tu alegría puede ser tú gran fortuna, pues no es nada material, sino el regalo del universo para tu armonía”. La ley es estructura social y se difunde de afuera hacia adentro, es la causa de todos los sufrimientos que se convierten en cargas difíciles de llevar a lo largo de la vida creando, una existencia ruinosa y miserable, de la cual muchos no logran escapar sino a través de la muerte.

Te invito a que conozcas lo más bello de la vida, tu libertad, y ya habrán desaparecido tus problemas abriendo las puertas del mundo para que tu vida sea solo abundancia, la cual compartirías con todo el universo, y entre más des más recibes, incluso para los que no conocen el zen no es ninguna religión, solamente es el encuentro con nuestro interior; por tal razón respeta todas las religiones.

No me preguntes de donde soy, cuando nací, que religión tengo ni cuanta sabiduría he alcanzado pues mi respuesta será “SOLO SÉ QUE NADA SÉ Y ENTRE MÁS CONOZCO MAYOR ES MI IGNORANCIA Y MÁS GRANDE ES MI INOCENCIA Y HUMILDAD”, solo puedo decirte que si en este momento tienes la oportunidad de alcanzar algún beneficio a través de la Fundación no es una casualidad sino una causalidad y lograras encontrar el sendero que aliviara y transformara tu vida para siempre, recuerda “ SOLO EL MAESTRO LLEGA CUANDO EL ALUMNO ESTÁ PREPARADO PARA EL ENCUENTRO CONSIGO MISMO ESTO SE LLAMA FELICIDAD O ALGO MÁS GRANDE, “ALEGRÍA” QUE SIGNIFICA EL VIVIR, SONREÍR, CONFIANZA Y EL ÚNICO MOMENTO MARAVILLOSO DE TU VIDA “EL AHORA”.

Solo resta para terminar dar mi testimonio de crecimiento no solo espiritual sino científico, pues a lo largo de mi carrera como hipnologo maestro zen y espiritual el universo me ha permitido ayudar aplicando mi método a muchísimas personas, incluso a algunas que no habían encontrado en la medicina tradicional ninguna mejoría.

Mi compromiso como ha sido siempre es el seguir investigando para poder poner al servicio de todos ustedes los adelantos tanto científicos como tecnológicos, que aseguren que la efectividad de mi método sea aún mayor, de tal manera de poder cumplir con mi objetivo principal que es poder librar al mayor número de personas de sus adicciones y demás problemas psicológicos.

 

 

 

 

 







WILLIAM ECHEVERRIA

Hipólogo, sofrologo, especialista en regresiones.

Maestro Zen y Maestro Espiritual

PRESIDENTE Y FUNDADOR DE LA “FUNDACIÓN POR UN MUNDO SIN VICIOS”

 
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